13 de noviembre de 2011

Hilados. Susana Comelli de Audano


Hilados
Susana Comelli de Audano
Córdoba Capital
2da. Mención


''...y el hada sacó una varita
y los trozos de luna
se tejieron con lana''

Tomás Sosa

Hilvanan los hilos de los deshilvanados
con certezas de innúmeros los colores.
Ovillan el mágico turquesa,  del más profundo mar,
el amarillo siesta
y las costuras crecen como cerezas en verano,
como mudanzas hacia un paisaje intimista.
Exorcizan, igual a pájaros de alguna primavera cercana,
como al espacio de la urdimbre.
Los demonios que nos apoderaran, huyen
ante tanto color,
tanto hilo, madeja,
tanta mano tibia inventando carreteles confesionales,
caricias que nos rueden,
mantas    que nos cubran.
...

Barren  mustias hojas de laurel
y encienden un fuego tesonero como ellas.
Bordan muñecas para las que inventan nombres
y luego, ungir alguna de ellas: ''princesa''.
Los hilos turquesas continúan su camino
barriendo los des-tiempos de la incertidumbre.
Ajustan la pira de bocas cerradas,
encienden el fuego,
la trama es cuerdas.
 Ellas, tejen.
...
Han inventado un paraíso
donde antes que se borre la luz
aniquilarán la tempestad,
hilando.
...

Son los brazos,
 las telas que entibian sus manos
las manchas de las telas que borran con palabras
la hilera de hilos mágicos
anudando tiempos.

Y Ellas.

...
Expertas en juegos
son.
Un dibujo delineado con esfuerzo
coloridas imágenes atrapando miradas,
 sabores nostalgiosos,
(es que la nostalgia a  sí misma se reinventa,
si damos aire al fuego).
Ellas, tejen en medio de tinieblas,
borran delirios con una carcajada, una pequeña historia.
Y de las cajas,
de sus profundidades de maderas
aparecen  hilos, y engarzan ojos, brazos, piernas nuevas.
Ellas tejen rubios cabellos, ovillan cuentas de colores,
y sobre sus manos,
duendes, celebran el desconcierto.
Ellas,
 los ven y ríen.

Sólo ellas los ven.

...

Ven un gnomo, ''solo con el alma vemos'' dicen
y la rueca  gira.
Un caballo blanco otro negro
que la ruedan, trascienden los hilos.

Son tus caballos Paloma
que tejen, cercanos al río.

....

Un bordado azul, otro celeste
hacen un turquesa que lleva a un camino.
El camino costea una cima,
ellas empujan,
 empujan.
Tejen el manto que cubre las llagas,
 que cubre las piedras.

...


Hay un río cruzando
 y el hilado flotando sobre el agua.
No destejerán como Penélope
ojos quietos, manos abiertas
calma
para sostener los puntos
y aún
así
ver la magia.


...


''Los niños, solo los niños podemos verlos,
están allí,
 son verdaderos,
Surcan el espacio inimaginable,
si tienen alas,
volamos con ellos,
ayudamos al vuelo.''

En una punta el uno se afana
en la otra,  un otro intenta hasta que duele.
Sostienen el hilo,
claro que duele!

...

Podrían flaquear
mirar hacia el costado mágico de gnomos,
solamente
pero son parte del espacio ''amorino''
que todo lo sostiene, aunque
quebrados,
deshilados.
Previsoras han atesorado hilos
y colores,
azules, turquesa, para sostener
Serenas la red inquebrantable.

Sólo Ellas,
pueden.
La magia las sostiene.
Y tejen.

...


Caminamos un camino bordado de lunas,
juntos.
Tejemos el misterio
de noches y días de silencios.
Ejercitamos la trama de mirarnos a los  ojos del ovillo, de lianas en las manos,
de herir a risotadas los quiebres,
 ajustar los hilos rotos,
el miedo a las nostalgias.

Fingimos.
Equilibramos el juego.
Hilamos.

...

Buscamos un camino bordado de lunas
que  ayude a volver. 
Intensas llanuras de hilos turquesas,
flores de resucitación.
Inventamos un regreso inacabable,
tejiendo.

...

¿Tejer un des-infierno, imaginaste?
¿Deshilar murallas?.
¿Acomodar ovillos a los abrazos abiertos.
Abanicarte bajo un sol de invierno,
cobijarte en el abrazo abierto,
pensar,
que pueda ser cierto?